En este workshop combinamos ejercicios individuales en silencio y prácticas para comunicarnos a través de materiales, para pensar y confrontar clichés con nuestras manos. Para enmarcar nuestra búsqueda, miramos objetos y prácticas que ya hablaban claramente de anhelo y esperanza. Los exvotos, creados para momentos de esperanza y pérdida, fueron este tipo de objetos.
Estos objetos y los rituales asociados a ellos dirigieron nuestra investigación hacia la belleza simple y banal de las cosas cargadas de significado, que representan nuestros impulsos, frustraciones y deseos. Nos preguntamos cómo un objeto, como un exvoto, podía soportar el peso de tanta expectativa y deseo. Observamos cómo marcamos a los objetos: de manera obsesiva, con intención y a través del uso. Miramos cómo el uso de un objeto lo marca, lo afecta y lo individualiza. Nos preguntamos si un material es alguna vez simplemente un material o si una técnica es alguna vez simplemente una técnica.
También analizamos cómo la interrelación entre material y técnica impacta en la manera en que conocemos las cosas, interactuamos con ellas y vivimos con ellas en el mundo. Un workshop como este fue, idealmente, un punto de partida para una nueva serie de trabajo: una forma de volver a mirar y reevaluar nuestra manera de hacer, y de redireccionar y dar una nueva orientación a nuestra mirada crítica sobre lo que hacemos, no solo como resultado, sino como proceso.